Buscar
  • Jardineros Profesionales

Cuidados y consejos para el cultivo de la caléndula, la flor medicinal



La caléndula o maravilla es una de las plantas más tradicionales del jardín desde hace muchos años. Una de sus características más importantes es que tiene un larguísimo periodo de floración siempre que le apliquemos los cuidados necesarios.

Además de la hermosura, lo que hace que haya conquistado macetas y jardines son sus propiedades medicinales, pues es ideal para combatir quemaduras y ayudar a cicatrizar o tratar la dermatitis. También es una de las flores más utilizadas en cosmética natural.


Cuidados de la caléndula

Esta planta puede medir entre 50 y 70 centímetros de altura, crece en forma de mata y es de carácter anual. Sus grandes hojas ovaladas pueden llegar a medir 10 cm.

Dado este crecimiento, entre los cuidados de la caléndula no podemos desatender su lugar de plantado. Para poder desarrollarse correctamente, esta planta necesita crear una buena base de raíces. Unas que pueden llegar a medir hasta 30 centímetros. Un aspecto a prever cuando la plantemos, tanto si lo hacemos en maceta como en suelo.


Luz

Para sacar el máximo partido a nuestra caléndula, tendremos que ubicarla a pleno sol. Si no podemos tenerla a pleno sol, también admite estar en semisombra. Eso sí: para que florezca en condiciones (al final del invierno), los capullos tendrán que estar expuestos a los rayos solares.

Otra de las curiosidades de esta planta en lo que respecta a la luz es en su siembra. Si nos planteamos hacerlo con semillas, tendremos que hacerlas germinar en semilleros a la sombra.


Riego

Para que luzca en todo su esplendor, necesita un riego constante pero nunca en grandes cantidades. Es muy sensible al exceso de agua, sobre todo en las raíces. Lo ideal es que nos guiemos por su sustrato. Si está ligeramente húmedo, es momento de volver a regar.

Y, por supuesto, nada de dejar el plato con el remanente del riego debajo. Tan solo, si nos ausentamos unos días de casa, no está de más saber cómo regar las macetas en vacaciones con vistas a incluir esta planta entre las que, sí o sí, necesitan esa hidratación en nuestra ausencia.


Sustrato y abono

Para poder florecer como lo hace la caléndula necesita una buena dosis constante de nutrientes. Un aspecto que tendremos que cubrir desde dos puntos de vista. En lo que respecta al sustrato. La Caléndula no solo demanda un suelo rico en materia orgánica que pueda nutrirla sino que además, tendremos que procurar que la tierra esté siempre bien aireada. De esta manera, evitaremos cualquier apelmazamiento que pueda perjudicar el crecimiento de raíces que mencionábamos antes.

Además de esto, es importante que seamos regulares con el fertilizante. Desde el comienzo de la floración, es interesante contemplar entre los cuidados de la caléndula una dosis habitual de abono para plantas en flor.


Poda y cambio de tierra

Finalizada la floración, es interesante podar la planta para promover su crecimiento. Lo ideal es retirar todas las ramas marchitas, sin tocar el tallo principal de la planta. Además, tampoco está de más cambiar el sustrato si tenemos la caléndula plantada en maceta. De esta forma, podrá contar con nuevos nutrientes especialmente para encarar los meses de invierno.



Fuente: Verdecora.es

¿Quiénes somos?

¡Somos un equipo de personas entusiastas, con muuuchos años ya de experiencia en este sector, que nos encanta nuestro trabajo y que queremos compartir contigo la pasión que sentimos por la jardinería!

JardinerosProfesionales es el lugar de encuentro de todos los jardineros y apasionados de la jardinería en general. Aquí podrás informarte de todo lo relativo a la jardinería (técnicas, maquinaria, herramientas...), leer las opiniones de otros usuarios, comentar las últimas noticias, compartir las imágenes de tus trabajos con otros jardineros ¡y mucho más!

¿Tienes alguna duda? ¿Necesitas ayuda? ¿Tienes alguna propuesta? ¿Quieres publicitarte aquí?...