Buscar
  • Jardineros Profesionales

Cuidados de la poinsettia



La poinsettia es una planta muy popular como decoración navideña. En su hábitat, florece de forma natural alrededor de Navidad, sin embargo los cultivares ornamentales pueden florecer un poco antes. Las partes coloreadas de la poinsettia son brácteas, hojas modificadas que rodean las flores verdaderas, minúsculas, amarillas y poco espectaculares. Las numerosas variedades hoy disponibles en el mercado nos ofrecen una amplia gama de colores y de formas como las brácteas rosas, blancas, amarillas, rojo púrpura, jaspeadas, moteadas e incluso onduladas.

El período llamado de forma común ‘floración’ corresponde en realidad al periodo de coloración de las brácteas. Puede durar más de cuatro meses si le damos a la planta las condiciones adecuadas. Por el contrario las flores duran poco.

La poinsettia tiene unas raíces muy frágiles, que pueden ser atacadas por hongos; en pocos días la podredumbre se instala en ellas y las hojas amarillean y caen. El manejo del riego es el factor clave para evitar los problemas de raíz.

Hay que vigilar que el agua no se estanque en el plato que ponemos debajo la maceta. Se aconseja regar sólo cuando la tierra de la maceta tenga unos 2-4 cm de humedad en la parte baja. El riego se hará bajo el grifo y no se colocará otra vez la planta encima del plato hasta que haya drenado toda el agua sobrante. No hay una guía de frecuencias de riego, ya que ello depende de temperatura, la luz, el tamaño de la maceta, el tipo de sustrato, etc.

Cada uno deberá determinar cuando regar teniendo en cuenta que hay que observar la planta a menudo. Si detectamos síntomas de exceso de agua (amarilleo hojas,…) deberemos parar completamente el riego y esperar a que la planta desarrolle nuevas raíces para reiniciar los riegos. Las corrientes de aire y el frío son también fuentes de problemas para la poinsettia. Situad la planta en un sitio luminoso, cerca de una ventana. Aplicad abono líquido específico (COMPO Fertilizante Guano) cada 15 días.