Buscar



El cultivo de zanahoria en tu huerto ecológico complementa la dosis de vitamina A que necesitamos. Las zanahorias del supermercado están buenas sí, pero nada comparables con las que puedes ver crecer a través de tu empeño y estos consejos que te damos. No dejes pasar más tiempo y ponte al día con los cuidados de esta umbelífera.


Para muchos hortelanos cultivar zanahorias les resulta una tarea difícil. Nosotros confirmamos que esa dificultad es aparente y no vamos a permitir que pueda desanimarnos. Si en algún punto atravesamos la línea del desánimo aquí tenemos una motivación sobre lo que nos puede aportar un huerto, y en general cultivar. Después de esta breve introducción pasamos a lo nuestro.


El clima apropiado en el cultivo de zanahoria

Esta planta tiene preferencia por los climas templados, aunque como existen muchas variedades, es cuestión de elegir aquella que se adapte mejor a tus condiciones.

Temperatura: La temperatura mínima para que la zanahoria crezca se encuentra a partir de los 10º C o un poco menos, siendo el ideal entre 15 y 20 ºC.


Por debajo de 9 ºC, la parte aérea puede sufrir algunos problemas, pero la raíz, donde crece el fruto, es capaz de soportar temperaturas gélidas bajo cero.

Indudablemente, lo primero que tenemos que tener claro es que la zanahoria es un cultivo todoterreno que se adapta a una gran variedad de climas (aunque siempre es recomendable que sean templados).

Su cultivo se puede iniciar en primavera, de cara a poder tener las temperaturas óptimas que hemos mencionado anteriormente. Las semillas tardan en germinar entre 10 y 15 días (2 semanas de media), y suele tener un montón de plantas con asociaciones buenas (a excepción de las de su misma familia, las umbelíferas).


El tipo de suelo en el cultivo de zanahoria

Al ser un cultivo que se desarrolla en el subsuelo necesitamos (como en puerro) terrenos mullidos o esponjosos, y donde exista buena cantidad de materia orgánica. En cuanto al pH del suelo, sería entre ácido y poco ácido. (5,5-7), niveles que perfectamente podrás tener con el abono del compost.

También puedes aprovechar los abonos verdes pero deja la tierra sin cultivar un mínimo 1 mes. En general también suelos que retengan la humedad sin llegar a generar encharcamientos, como suelos arcillosos y arenosos.


Hemos hablado del compost pero tenemos que sugerir algo, para que luego no nos echéis las culpas

El compost tiene que ser maduro y estar descompuesto. Una materia orgánica recién terminada, fresca, provoca podredumbres y crecimiento de raíces partidas, que a menudo envuelven a la zanahoria.


Estas raíces que se forman alrededor de la piel de la zanahoria, llegan a afectar negativamente las cualidades organolépticas del fruto y lo hacen poco apetitoso a la vista. Esta condición de maduración de la materia orgánica es importante.

Una de las cosas más importantes a la hora de elegir el sitio para el cultivo de zanahoria es tener un sustrato sin pisar y siempre mullido.


Para suelos más duros, compactados o pedregosos, es incluso recomendable no plantar zanahorias (muchas saldrán con frutos de calibre bajo o deformados) o bien escoger variedades enanas. 

Ten en cuenta también que cuanto mayor resistencia mecánica encuentre el fruto a la hora de crecer y tener calibre, más lignificada (mayor dureza) tendrá la piel y por tanto, supondrá un reto echársela a la boca una vez la recolectemos.


Abonado de la zanahoria

En el mantenimiento de un pequeño huerto, la aportación continua de materia orgánica en base a compost, estiércol u otro tipo es suficiente para gestionar un cultivo con excelentes producciones.

Como hemos comentando anteriormente, el único requisito que se pide con este tipo de materia orgánica es que ya esté descompuesta antes de que plantemos la zanahoria.

Por otra parte, también podemos ayudarnos de fertilizantes convencionales (algunos de ellos también permitidos en agricultura ecológica). En grandes proporciones, se suele producir entre 60 y 70 t/ha.

Esto, extrapolado a un pequeño huerto de 10 metros cuadrados, estaríamos hablando de 60-70 kg de producción. Una cifra para nada despreciable, ¿verdad?

Veamos las necesidades en unidades fertilizantes del cultivo de la zanahoria, para una hectárea.

  • Unidades fertilizantes de Nitrógeno: 170-210

  • Unidades fertilizantes de Fósforo: 70-85

  • Unidades fertilizantes de Potasio: 300-450

Y para 10 metros cuadrados:

  • Unidades fertilizantes de Nitrógeno: 0,17-0,21

  • Unidades fertilizantes de Fósforo: 0,070-0,085

  • Unidades fertilizantes de Potasio: 0,300-0,450

Aportando estas unidades fertilizantes, con abonos convencionales:

  • Nitrato amónico (34,5): 0,18-0.20 kg (descontando los aportes de nitrógeno del resto de fertilizantes.

  • Fosfato monoamónico (12-61-0): 0,115 kg – 0,14 kg

  • Nitrato potásico (13-0-46): 0,65 kg – 1 kg


Cómo regar las zanahorias

Conforme va creciendo la planta precisa un riego constante evitando que la tierra se seque (y endurezca la piel de la zanahoria). Sobre todo hay que ser constantes con el riego (en frecuencia no en cantidad) durante la siembra y en la germinación, cuando salen plantas muy pequeñas.


La siembra en el cultivo de zanahoria, el proceso más difícil

Tenemos que encontrar la profundidad óptima para que la nascencia sea correcta (0,5 cm). Nos aseguramos de que hasta su nascencia, pasados 10 o 15 días dispongan siempre de humedad. El marco de plantación puede ser de 15 x 20 cm, si dispones de poco espacio, y de 25×30 cm en condiciones generales.

Hay un truco para conseguir un mayor porcentaje de germinación que consiste en remojar las semillas previas a su siembra y luego disponerlas en algodón, papel o paños húmedos hasta que nazcan. Una vez realizado el proceso se siembran como os hemos comentado antes.

A día de hoy, puedes disfrutar de una gran variedad de semillas de zanahoria, para todos los gustos. No siempre elegir la de color naranja es la más adecuada para todo el mundo.


¿Cuándo cultivar?

La temporada del cultivo de zanahoria abarca desde marzo hasta octubre, pero prácticamente se puede alargar a todo el año.

Los primeros inicios con el cultivo de zanahoria se pueden hacer a finales de marzo o principios de abril (a inicios de primavera), donde sembraremos las semillas, casi a voleo (por lo pequeñas que son), realizaremos un posterior repicado una vez germinen (10-15 días), y dejaremos un marco de plantación final.

Ah, ¿qué marco de plantación es el oportuno? Depende de la variedad, pero está en torno a 10×10 cm o bien 15×15 cm, según necesidades.


Asociaciones en el cultivo de la zanahoria

Prácticamente, la zanahoria se lleva bien con casi todas las plantas. Se puede cultivar junto con todas las familias vegetales, ya sea el ajo, puerro, acelgas, tomates, pimientos, etc.

Si podemos elegir, hay que tener en cuenta que es mejor no asociar la zanahoria con plantas de su misma familia. ¿Te damos algunos ejemplos?

  • Apio

  • Hinojo

  • Perejil

  • Chirivía

Recolección

Lo tenemos anotado en nuestro calendario de siembra. La zanahoria se suele recolectar 120 días desde su siembra, que son unos 4 meses. Las fechas del calendario de siembra son recomendadas, pero ya hemos dicho que se puede cultivar los 365 días.

 Variedades de zanahorias

Se pueden clasificar en 3 tipos en el cultivo de zanahoria,  según el tamaño: zanahorias grandes, zanahoria fina y zanahoria en manojo. Aquí ponemos las variedades más utilizadas:

  • Nandrin: de raíz lisa y cilíndrica.

  • Nelson: buenas producciones en verano como cosecha principal.

  • Pluto: para cultivo en primavera y verano y terrenos ligeros.

  • Tempo: variedad precoz, ideal para suelos arenosos.

  • Bolero: zanahoria alargada para cultivo en zonas frías.

  • Antares: para cultivos de verano y otoño. Es resistente a la rotura.


Fuente: https://www.agromatica.es/

  • Jardineros Profesionales


La lavanda es una de las plantas más aromáticas perfectas para tener en nuestro hogar. Tiene algunos cuidados que no son demasiado complicados, tan sólo de mantenimiento. La poda de la lavanda se realiza para poder disfrutar de la belleza natural de la planta y de su virtud. La virtud que destaca en esta planta es su peculiar irresistible perfume. Y éste se trata de un aroma a que huele a verano, naturaleza y es una fuente de remedio medicinal natural.

En este artículo vamos a contarte todos los cuidados y la poda de la lavanda.


Características principales

Estamos hablando de un pequeño arbusto silvestre y tiene un carácter rústico. Esto hace que no requiera de demasiados cuidados por parte nuestra para poder florecer durante los meses de verano. Es importante saber que esta planta puede llegar a crecer en zonas rocosas y que no tengan demasiados nutrientes. La ubicación principal es a pleno sol, por lo que nos da una buena vista de que no necesita de muchos cuidados.

En cualquiera de sus variedades tiene un carácter perenne. Esto significa que sus hojas no se van a renovar de forma anual, sino de forma continua. Es capaz de alcanzar el metro y medio de altura si los cuidados son los correctos. Es un arbusto que adquiere un aspecto leñoso cuando se desarrolla y alcanza su madurez. Esto hace que la lavanda sea una planta ideal para formar cierres y borduras que son más llamativos cuando llega a la época de floración.


Cuidados antes de la poda de la lavanda

No sólo necesita un sustrato alcalino, sino que es fundamental para su correcto crecimiento. Esto significa que el pH del suelo debe ser algo elevado. Si el suelo de nuestro jardín es algo más ácido no podrá sobrevivir en buenas condiciones. Hay que compensando la acidez del suelo con un sustrato específico que se debe aplicar de manera recurrente. Para poder elevar el pH del suelo es interesante añadir tal de forma frecuente.

Uno de los cuidados que se necesita para que la lavanda pueda crecer en buenas condiciones es que el suelo donde esté sembrado tenga un buen drenaje. El drenaje es la capacidad que tiene el suelo de filtrar el agua de lluvia o riego. Para conseguir este drenaje, lo ideal es procurar sembrar la lavanda en un suelo arenoso. Este tipo de suelos facilita la evacuación del agua y evita que la cualquier rastro de humedad en exceso. Este aspecto es bastante importante ya que las raíces de esta planta no toleran los encharcamientos en ninguna estación del año.

Especialmente en la época de invierno un exceso de humedad en las raíces puede llegar a congelar la planta y matarla por completo. Una de las dudas frecuentes es donde sembrar la lavanda. No existe un lugar específico, sino uno que sea capaz de reunir las condiciones necesarias para que la planta se pueda desarrollar bien. Con esta nos referimos a que se puede sembrar tanto en maceta común el suelo directamente. Tan sólo debemos elegir de forma cuidadosa el lugar donde vamos a hacerlo. Si optamos por sembrarla en una maceta, necesitará un macetero con un diámetro de entre 30-40 centímetros.

Por otro lado, si la sembramos directamente en el suelo, necesitará una buena aireación y que no se detenga demasiado la humedad. Hay que evitar sembrarla al lado de otras plantas para que no compitan por los recursos. Una vez que la sembramos debemos tener en cuenta las dimensiones que puede alcanzar cuando crezca y llegué a su etapa madura. Esta forma, una vez elegido el lugar correcto, podrá crecer con total normalidad sin llegar a entorpecer el crecimiento de sus plantas vecinas.

Es fundamental que la planta reciba el sol directo lo máximo posible, al menos durante 6 horas diarias. Una buena razón para evitar a sembrar esta planta es cerca de árboles que puedan robarle la luz del sol.


Riego y abonado

Uno de los aspectos principales para el correcto mantenimiento de esta planta es el riego. Dado que tiene un carácter rústico, soportar épocas de sequía bastante prolongadas. Sin embargo, hay que prestarle atención a la pauta de riego, especialmente durante los meses de crecimiento y desarrollo. Es en esta época donde hay que dispensarle un riego moderado. Cuando reguemos la planta hay que evitar mojar sus ramas y flores ya que corre el riesgo de que en la planta puedan proliferar hongos.

Durante los meses más fríos de invierno hay que espaciar los tiempos de riego dependiendo de las precipitaciones. Si en tu región clave de forma frecuente durante el invierno, es mejor olvidarse del riego por completo. Hay que concentrar las épocas de riego en las zonas centrales del día. Esto se realiza así para poder evitar que las raíces puedan guardar humedad al llegar la noche. Durante los meses de calor lo más correcto es regar una vez por semana y siempre que el sustrato esté seco antes de hacerlo. Si observamos que tanto en maceta como en el suelo directo conservador de humedad, es mejor esperar un poco antes de volver a regar.

En cuanto al abonado vamos a ver cuáles son las pautas. Es totalmente desaconsejable abonar esta planta. Dado que tiene un aspecto rústico, no es demasiado exigente en cuanto a la calidad del suelo. Si abonamos podemos llegar a dañar la planta. Un exceso de fertilización puede llegar a provocar que su floración llegue a perder su delicioso aroma. Si el suelo en el que está plantada es demasiado pobre es recomendable aplicar antes de la época de floración una disolución mínima de fertilizante. Este fertilizante debe ser natural y no con exceso de nitrógeno.


Poda de la lavanda

Aunque fertilizar la planta no es importante, la poda de la lavanda sí lo es. No debemos confundir la poda de la lavanda, recoger sus flores. El comienzo de la primavera o la llegada del otoño se puede realizar la poda. Siempre se realiza o antes o después de la época de floración. Lo más recomendable es realizar una pequeña poda que nunca supe de la mitad del tamaño de la planta.

El objetivo principal de la poda de la lavanda es estimular el crecimiento de nuevas ramas y de sus flores. Al fin y al cabo lo que buscamos de esta planta es el aroma enriquecedor de sus flores. Esta misma tarea la podemos realizar en aquellas lavandas que estén dispuestas en lugares que queden un cierre o bordura. Si tenemos estos arbustos, la poda tiene una pequeña diferencia. No sólo hay que podarla en altura, sino que también hay que hacerla en contorno. Es así como le damos la forma que queremos para que siga siendo un cierre con línea estética.

Espero que con esta información puedan conocer más sobre la poda de la lavanda y cuando realizarla.


Fuente: https://www.jardineriaon.com/

  • Jardineros Profesionales



El abeto es una conífera que suele embellecer los bosques montañosos del hemisferio norte, tanto de Eurasia como de Norteamérica. Pueden alcanzar alturas impresionantes, de hasta 80 metros, y vivir un promedio de 300 años. Son plantas que pueden ayudarnos a imaginar cómo se vería, algunos rincones de la Tierra cuando no había humanos, puesto que su evolución comenzó hace más de 120 millones de años.


Su robustez y su alto valor ornamental hacen que muchos se pregunten cómo plantar un abeto, y cuándo es la mejor época para hacerlo. ¿Eres tú uno de ellos? Pues vamos a resolver esas dudas.


El abeto es una conífera que, como hemos comentado, puede llegar a ser muy grande. Es un tipo de planta que necesita mucho espacio para poder desarrollarse, por lo que no es buena idea cultivarla en una maceta por años y años. Además, tampoco se debe de tener dentro de casa, puesto que no está preparado para soportar esas condiciones de calor, falta de ventilación ni baja humedad ambiental.


Pero es que, aparte de eso, no es necesario tenerlo en interior. Él necesita sentir el paso de las estaciones, el viento, el frío, la nieve. Soporta las heladas de hasta los -18ºC, pero no los ambientes excesivamente calurosos. Por este motivo es por lo que es difícil verlo crecer de forma silvestre a bajas altitudes, ya que en estas zonas el clima es muy cálido para él.


Entonces, partiendo de esto, ¿qué necesita un abeto? Básicamente, lo siguiente:

  • Clima templado, con heladas (y nevadas) en invierno, y veranos suaves (temperaturas de 30ºC o menos, preferentemente).

  • Las lluvias han de estar repartidas a lo largo de todo el año, pues no resiste la sequía.

  • Una humedad ambiental alta.

  • Tierra fértil, es decir, rica en materia orgánica. Asimismo, no ha de ser vulnerable a la erosión.


¿Cuál es la mejor época para plantar un abeto?

Sabemos las necesidades del abeto, pero ¿cuándo plantarlo en el jardín? Bien, pues la respuesta es a finales del invierno. Otra opción es hacerlo en otoño, pero solo si en esta estación no se registran heladas todavía. Soporta bien las temperaturas bajo cero, pero hay que tener presente que cuando se trasplanta, se saca de la maceta y se pone en otro lugar.

Ninguna planta está genéticamente preparada para los trasplantes, pues que durante toda su vida se mantienen en un mismo sitio: donde la semilla germinó, o donde el tallo echó raíces. Por este motivo, siempre hay que ser muy cuidados durante todo el proceso, pues de lo contrario perderíamos a nuestro abeto.


¿Qué se necesita para plantarlo en el jardín?

Además de lo dicho anteriormente, es importante que tengas a mano:

  • guantes de jardinería,

  • azada para hacer el agujero,

  • agua, ya sea en un cubo o en una regadera.

Y, también, es necesario que tengas espacio. El abeto es un árbol grande, de manera que se ha de plantar a una distancia de, como mínimo, cinco metros de otras plantas grandes, muros y paredes; y a unos 7-10 metros (o más) de las tuberías.


¿Cómo plantar un abeto en el jardín paso a paso?

Si tienes todo lo que vas a necesitar, puedes trasplantar tu abeto siguiendo este paso a paso:

Haz un agujero

Después de ponerte los guantes y de coger la azada, tienes que hacer el agujero. Elige un sitio en el que creas que tu árbol va a poder crecer bien, sin molestar a ninguna otra planta ni causando problemas, y empieza a cavar. Lo ideal es que sea grande, de 1 x 1 metro. Por experiencia sé que hacer un agujero de estas dimensiones lleva tiempo y cansa bastante, pero si se hace, al árbol le cuesta menos enraizar, puesto que se encuentra la tierra ‘suelta’.


Llénalo con agua

Es muy recomendable echarle agua hasta llenarlo del todo. De esta manera, no solo consigues hidratar bien la tierra, sino que de paso podrás ver si esta drena bien o si por el contrario has de hacer algo para mejorarla. En el caso de que absorba rápido el preciado líquido, no tendrás que hacer nada; pero si tarda toda una tarde (o mañana) o más, entonces será muy importante que tomes medidas.


Échale tierra

Cuando haya absorbido toda el agua, échale tierra, teniendo en cuenta que si la maceta en la que está mide unos 40 centímetros de alto, has de echar tierra hasta dejar esos 40 centímetros sin. Si no se hiciera así, se podría correr el riesgo de que el abeto quedase o muy alto o muy bajo con respecto a la superficie real del suelo, que es una de las cosas que hay que evitar.

Como tierra puedes usar la misma que has extraído al hacer el agujero siempre que drene bien el agua. En caso de que haya tardado mediodía o más en absorberla, tendrás que usar una mezcla de sustratos (turba + perlita + humus de lombriz, a partes iguales).


Extrae el abeto de la maceta y plántalo en el agujero

Con mucho cuidado, extrae el abeto de su maceta. Antes de nada, mira a ver si se le salen las raíces por los agujeros; de ser así, mira de desenredarlas con paciencia, o rompe la maceta si es de plástico (con un cuttex podrás hacerlo).

Enseguida que esté fuera, tienes que introducirlo en el agujero, colocándolo en el centro. Asegúrate de que queda bien con respecto al nivel del suelo, y luego échale tierra para terminar de rellenarlo.

Por último, hazle un alcorque con tierra, para que cuando riegues pueda absorber toda o gran parte del agua.


Fuente: https://www.jardineriaon.com/

¿Quiénes somos?

¡Somos un equipo de personas entusiastas, con muuuchos años ya de experiencia en este sector, que nos encanta nuestro trabajo y que queremos compartir contigo la pasión que sentimos por la jardinería!

JardinerosProfesionales es el lugar de encuentro de todos los jardineros y apasionados de la jardinería en general. Aquí podrás informarte de todo lo relativo a la jardinería (técnicas, maquinaria, herramientas...), leer las opiniones de otros usuarios, comentar las últimas noticias, compartir las imágenes de tus trabajos con otros jardineros ¡y mucho más!

¿Tienes alguna duda? ¿Necesitas ayuda? ¿Tienes alguna propuesta? ¿Quieres publicitarte aquí?...