Buscar
  • Jardineros Profesionales


La nieve es un fenómeno meteorológico que hay que tener muy presente cuando vamos a elegir qué plantas comprar. Y es que ya no estamos hablando de »simples» heladas que desaparecen con rapidez en cuanto sale el Sol, si no de algo -la nieve- que tarda más en derretirse y que, por consiguiente, puede causar daños graves a las plantas menos resistentes.


Junto con las granizadas, las nevadas suponen todo un desafío para las especies. Por suerte, hay muchas plantas resistentes a la nieve, como las que vas a ver a continuación.


Vitadinia azul (Brachyscome multifida)

La vitadinia azul es una planta vivaz de hábito rastrero que alcanza una altura de 45 centímetros. Sus hojas están profundamente divididas, y son de color verde. Las flores surgen en el extremo de los tallos, y son de color malva, rosado o blanco. Aparecen desde comienzos del otoño hasta mediados de invierno.

Es una herbácea muy bonita, que crece en lugares soleados siempre que el terreno tenga muy buen drenaje. Tolera los calcáreos sin problema. Y además, soporta hasta los -7ºC.


Abelia (Abelia grandiflora)

La abelia es un arbusto semicaducifolio (es decir, que se queda parcialmente sin hojas en invierno) que alcanza una altura de entre 1 y 3 metros. Sus ramas son un poco colgantes, y lo más interesante es que se llenan de flores blancas en primavera. Estas, además, son fragantes.

Puedes tenerla tanto a pleno sol como en semisombra. Aunque eso sí, es muy recomendable que el suelo (o sustrato, si la vas a tener en maceta) tenga un pH ácido, de 4 a 6. El motivo es que en tierras alcalinas su crecimiento es un poco más lento. Pero por lo demás, resiste hasta los -12ºC.


Arce japonés (Acer palmatum)

El arce japonés es un árbol o arbusto -dependerá de la variedad y/o cultivar- que crece entre 1 y 12 metros de altura. Su porte es muy elegante, pues su copa es redondeada, algo abierta, de la que brotan hojas palmadas y lobuladas que pueden ser de alguna tonalidad verdosa, rojiza, amarillenta o incluso variegada.

Se desarrolla muy bien en climas templados y húmedos, con suelos ácidos (pH de 4 a 6). Dependiendo de la variedad, se puede tener a pleno sol o en semisombra. Soporta hasta los -18ºC.


Árbol del paraíso (Eleagnus angustifolia)

El árbol del paraíso es, como su nombre indica, un árbol, de hoja caduca. Crece hasta los 10 metros de altura, y desarrolla una copa con forma irregular, ancha y algo redondeada. Su tronco ramifica a pocos metros del suelo, y con el tiempo se vuelve tortuoso. Las hojas son lanceoladas y verdes. Sus flores brotan en primavera, y son plateadas.

Tolera muchos tipos de suelos, entre los que se incluyen los calizos. Incluso puede crecer en los que son un poco salinos. Soporta hasta los -12ºC.


Cerezo tibetano (Prunus serrula)

El cerezo tibetano es un árbol caducifolio que alcanza una altura de 6 a 9 metros. Su copa es ancha, de 4-5 metros, por lo que da muy buena sombra. Sus flores son blancas, y brotan en primavera. Pero si hay algo que llama la atención, es la corteza de su tronco: es lisa, de color rojo pardusco, y además tiene lenticelas con forma horizontal.

Se trata de una planta de excepcional belleza, que debe de estar en un lugar soleado, creciendo en un terreno fértil y ligeramente ácido. Resiste hasta los -18ºC.


Salvia de otoño (Salvia greggii)

La salvia de otoño es una planta herbácea perennifolia (o caducifolia cuando las heladas son muy intensas) que alcanza una altura de 60 centímetros. Las hojas son alargadas, de color verde medio; en cambio las flores son rojas, rosas, violetas, naranjas, o blancas. Estas brotan desde finales de primavera hasta el otoño.

Es interesante para tener en rocallas, aunque también es preciosa en una maceta. Se ha de colocar a pleno sol, y plantar en suelos bien drenados. Resiste hasta los -12ºC.



Fuente: https://www.jardineriaon.com/

  • Jardineros Profesionales


Cuando tenemos un jardín o un huerto casero y queremos comenzar a sembrar cultivos, lo mejor es optar por tener fertilizantes orgánicos totalmente naturales. Para ello, se puede originar un compost natural. Se necesitan desechos orgánicos que se obtienen a través de un proceso conocido con el nombre de compostaje. Este abono orgánico natural se dar gracias a la acción de los microorganismos que se encargan de descomponer la materia orgánica. Sin embargo, son muchas las personas que no saben cómo hacer compost casero.

En este artículo vamos a contarte todo lo que debes saber sobre cómo hacer compost casero y cómo utilizarlo en tus cultivos.


Características principales

Como hemos mencionado antes, el compost es un tipo de tierra que está hecho a base de desechos orgánicos. Estos desechos orgánicos se van descomponiendo a causa la acción de los microorganismos que se encargan de descomponer la materia orgánica. Una vez se ha degradado, se genera un tipo de abono que ayuda a contribuir a la mejora del medio ambiente y enriquece los cultivos.


No solamente es un abono fertilizante natural, sino que también mejora las condiciones naturales del terreno. Es decir, un suelo abonado con un compost completamente natural puede ganar gran cantidad de nutrientes y una textura propia para poder sostener mejor todos los cultivos. La degradación de los microorganismos se puede controlar para que se puedan colocar diferentes capas de materia orgánica de formas alternas y someterlas a un proceso de mezcla de descomposición natural que la mineraliza.


Como sabemos, el suelo debe ser rico en minerales y otros nutrientes. Lo mismo pasa con este abono orgánico natural. El abono se genera mediante esta degradación microbiana de forma controlada en una compostera casera. La compostera no es más que un recipiente en el que se pueden colocar los desechos orgánicos por capas donde vamos dejando actuar a los microorganismos que se encargan de degradar la materia orgánica.


Cómo hacer el compost casero con residuos

Este compost se puede realizar con materiales y residuos orgánicos que se encuentran en nuestro hogar. Son muchas las personas que no saben cómo hacerla composta casera debido a que no saben cuáles son los desechos orgánicos que se pueden aprovechar. Es cierto que los microorganismos pueden llegar a degradar gran cantidad de residuos orgánicos, pero no todos son válidos. Hay que tener cuidado con aquellos desechos como huesos, carne, grasa, productos lácteos, carbón o cualquier cosa tratada con pesticidas que pueden llegar a arruinar la mezcla.

Se puede realizar con materiales y residuos orgánicos de nuestro hogar, pero siempre se recomienda utilizar aquellos que son verdes. Por ejemplo, podemos aprender cómo hacer composta casera con residuos como son frutas, vegetales, cáscaras de huevo y restos de café. Todos ellos tienen un alto contenido en nitrógeno que van a ayudar a fertilizar las tierras. Los elementos café son pedazos de madera, excrementos de vaca o caballo, y cartón o papel y hojas muertas. Estos elementos conocidos como elementos café aportan a la composta un alto contenido de carbón.

La compostera es el lugar donde se hace la compostera. Se puede hacer directamente en casa o comprarla echa. Existen compostera las que ya vienen optimizadas para poder aumentar la velocidad de formación del compost. A pesar de ello, al tratarse de un proceso totalmente natural se debe adaptar a las condiciones ambientales. Es decir, se necesitan condiciones de humedad y temperatura necesarias para que los microorganismos puedan actuar de forma más rápida y eficiente.

Una vez tengamos en cuenta todas las recomendaciones podemos aprender cómo hacer una composta casera. La compostera es el lugar donde se hace el compost. Debe tener un espacio adecuado en función del espacio que tengas disponible en casa. El tamaño se debe de adecuar bien para que luego exista un tratamiento adecuado. Debe tener rendijas que permitan una perfecta ventilación y también debe ser de un fácil manejo y una apertura rápida.


Cómo hacer compost casero en casa

Vamos a ver paso a paso cómo hacer composta casera:

  • Colocaremos una capa de paja de más o menos una altura de 30 centímetros. Encima de ello colocaremos los restos de jardinería, viruta, serrín, desechos de hortalizas y deberemos humedecerlo.

  • Después, agregamos una capa de aproximadamente unos 15 centímetros de restos de comida o jardinería y lo volveremos para humedecer.

  • A continuación, añadimos una capa de unos 5-10 centímetros de estiércol desmenuzado y regaremos con agua por encima.

  • Debemos alternar otras capas iguales a las anteriores. También se tiene que evitar en todo momento que la composta se seque para que no lo invadan ácaros, hormigas u otros animales. Tampoco debemos permitir que se moje en exceso puesto que ayuda en la proliferación de hongos y desprender un mal olor.

  • Más o menos hay que voltear todo el compost cada 15 días y luego cada semana. La temperatura máxima se debe mantener aproximadamente entre unos 50 y 60 grados. Esto lo notarás al introducir la mano y ver el calor que hace. Si no ha aumentado el calor, es mejor voltear nuevamente y agregar tierra, agua, estiércol o residuos verdes. Hay que mantener el equilibrio entre el material verde y seco y el hicieran tierra extra para que los microorganismos puedan acelerar el proceso.

Una vez tengamos lista la composta, hay que almacenar lo en costales y guárdalos en un lugar seco hasta que el utilices como fertilizante para tu huerto o las macetas. No debemos olvidar que es fundamental mantener unas condiciones de humedad relativa entre un 60-80% en todo momento para que las bacterias y los microorganismos puedan degradar bien la materia orgánica. Debemos proteger la compostera ante cualquier tipo de adversidad climática. Este tipo de adversidades pueden llegar a modificar las condiciones presentes en el interior de la compostera y alterar el ritmo de degradación biológica de la materia orgánica.

Mientras más cuidamos los detalles a la hora de elaborar este compost podemos aprender bien cómo hacer composta casera de una mejor calidad. No saldrá un fertilizante que no tiene nada que envidiar a los fertilizantes industriales.


¡Compra tu compostador haciendo click aquí!


Fuente: https://www.jardineriaon.com/



El anegamiento es cuando el suelo y las raíces de las plantas se saturan de agua. Esto ocurre cuando se riega en exceso o cae más lluvia de la que el suelo puede absorber. Si vives en un área con tormentas intensas, probablemente tengas este problema como así también si vives en una pendiente y el agua fluye a través de tu jardín. Sigue leyendo para saber cómo restaurar las plantas anegadas en macetas.


Cuando las bolsas de aire de alrededor de las partículas del suelo empiezan a saturarse de agua, los tejidos de las raíces comienzan a morir desde los extremos. Si tienes problemas de lluvias estacionales es difícil que eso ocurra a no ser que el suelo permanezca anegado por mucho tiempo.

El anegamiento también depende de la estructura del suelo, pues los arcillosos tienden a retener el agua durante periodos largos porque sus propiedades de drenaje son pésimas. En caso de que el suelo se anegara por riego en exceso o mal drenaje, la planta podría morir porque los gases de etileno y dióxido de carbono se acumularían alrededor de las raíces y afectaría su crecimiento.


Cómo saber si el suelo está anegado

  1. Hojas amarillas debido a la filtración de nitrógeno del suelo.

  2. Marchitamiento, caída de las hojas repentinamente.

  3. Malas hierbas.

  4. El suelo podría comenzar a oler agrio y volverse bajo en oxígeno, lo que se conoce como suelo anaeróbico.

  5. El agua queda acumulada sobre la tierra.

  6. Las plantas son atacadas por plagas y enfermedades.

  7. Se ven gusanos en la superficie, pues están haciendo lo posible para no ahogarse.

  8. Se observa una espuma en la superficie del suelo.

  9. Si retiras la planta de la maceta, las raíces pueden decolorarse y tornarse negras o marrones oscuros.

Para restaurar las plantas anegadas en macetas lava el follaje de la con una manguera, así eliminarás los residuos químicos. Luego, frota la parte exterior de las macetas y el borde con jabón biodegradable y agua templada. Si la mezcla para macetas tuviera un olor agrio, añade una pizca de cal de jardín para eliminar el olor, aunque lo idea es remover la tierra contaminada y añadir tierra nueva con algunos otros ingredientes para fortalecer su salud y mejorar la aireación como pueden ser vermiculita y hummus de lombriz.


Usa un medidor de humedad para medir la cantidad de agua que hay en el suelo. Si la humedad superara el 80 por ciento, aun está muy húmedo, por lo que tendrás que dejar secar antes de volver a regar. Riega cuando la humedad descienda a 30 por ciento.


Finalmente, asegúrate de que los orificios de drenaje estén libres de obstrucciones para que el agua drene libremente.


Fuente: https://www.guiadejardineria.com/

¿Quiénes somos?

¡Somos un equipo de personas entusiastas, con muuuchos años ya de experiencia en este sector, que nos encanta nuestro trabajo y que queremos compartir contigo la pasión que sentimos por la jardinería!

JardinerosProfesionales es el lugar de encuentro de todos los jardineros y apasionados de la jardinería en general. Aquí podrás informarte de todo lo relativo a la jardinería (técnicas, maquinaria, herramientas...), leer las opiniones de otros usuarios, comentar las últimas noticias, compartir las imágenes de tus trabajos con otros jardineros ¡y mucho más!

¿Tienes alguna duda? ¿Necesitas ayuda? ¿Tienes alguna propuesta? ¿Quieres publicitarte aquí?...