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Las dalias con flores del grupo cactus, bola o decorativas son las más deseadas, al menos cuando pensamos en jardines para flor de corte. Sin embargo, cuando queremos cultivar dalias en el jardín que tengan la capacidad de atraer abejas y otros insectos polinizadores, nuestra gustos tienen que orientarse hacia otros grupos de dalias.


A estas alturas es bien conocido que las abejas melíferas, y también algunos abejorros y especies de abejas solitarias, han disminuido en abundancia en los últimos años. En el caso de los abejorros y las abejas solitarias, al ser especies que tienen requisitos bastante limitados a la hora de elegir los tipos de flores de las que se alimentan, son las que tienen más probabilidades de verse afectadas. Por lo general, se trata de especies que no son capaces de utilizar flores de jardín.


Por el contrario, la abeja melífera y las especies más comunes de abejorros utilizan una amplia gama de flores tanto cultivadas como silvestres y, por lo general, no es probable que les falten plantas adecuadas de las que puedan alimentarse, siempre y cuando en nuestra selección de especies se incluyan plantas con flores de fácil acceso para esos insectos.


Para quienes estéis pensando en plantar tubérculos de dalia este año y no tengáis claro todavía qué tipo de dalia queréis que florezca en vuestro jardín el próximo verano y otoño, una buena razón para acotar vuestra selección es pensar en aquellas dalias cuyas flores son atractivas para abejas y otros insectos polinizadores, porque no todas son válidas para ese cometido.


De los 13 grupos en los que se clasifican las dalias atendiendo a la morfología de sus flores, solo algunos son adecuados para atraer insectos polinizadores. Se trata de grupos que incluyen cultivares de dalias con flores de centro abierto, ya que son las que permiten fácilmente el acceso a esos polinizadores.


Por el contrario, las dalias con flores de múltiples pétalos, como los cultivares del grupo cactus, bola o decorativas, generalmente son de menor eficacia, ya que los pétalos adicionales impiden el acceso de los insectos polinizadores a las partes de la cabeza de la flor que contienen polen.


Grupos de dalias que pueden atraer insectos polinizadores

Dalia flor sencilla

Los capítulos de este tipo de dalias no presentan duplicatura alguna. Sus flores forman un anillo exterior único de flósculos, que puede superponerse, formando en el centro un disco.


Dalia Collerette (flores de collar)

Las dalias con flores de collar son aquellas que tienen un solo anillo exterior de flósculos radiales generalmente planos, que pueden superponerse, con un anillo de floretes pequeños (el collar), generalmente de otro color, formando en el centro un disco.


Dalia flor de orquídea sencilla Las dalias del grupo orquídea sencilla o estrella tienen flores con un solo anillo exterior de floretes que rodean el disco. Los floretes de los radios se presentan uniformemente encorvados en sus bordes hacia adentro o hacia afuera.


Dalia flor de Anemona

Este grupo de dalias llevan ese nombre porque los capítulos de sus flores recuerdan a los de las anémonas. El centro se compone de tubos densos y alargados en lugar de un disco. Las partes externas tienen uno o más anillos de pétalos aplanados.


Dalias diversas

Las dalias diversas abarcan aquellos cultivares que no encajan en ninguno de los grupos formales de dalias. En este grupo existen algunas variedades con flores de centro abierto capaces de atraer insectos polinizadores, como Dahlia 'Waltzing Mathilda', un cultivar con flores semidobles, rojo claro con brillo amarillo, con pétalos ligeramente retorcidos.


Algunos requisitos básicos para el cultivo de dalias

Las dalias crecen en cualquier suelo, pero lo hacen mejor en suelos fértiles, ricos en materia orgánica y bien drenados. Es mejor situarlas a pleno sol. Conviene plantar los tubérculos cuando haya pasado todo el peligro de las heladas. Dependiendo de la zona donde nos encontremos, lo ideal es hacerlo entre abril y mayo, incluso hasta junio. No hay que olvidar que los cultivares más altos necesitan cañas o estacas para proporcionarles un punto de apoyo. También es importante que cortemos en la base las flores marchitas para prolongar la floración. Si aplicamos abono liquido en el riego con regularidad obtendremos mejores resultados. Por último, hay que tener en cuenta que las dalias no son completamente resistentes, por lo que es conveniente levantar los tubérculos en otoño, cuando el follaje se ha ennegrecido por la primera helada. Es entonces cuando se tienen que cortar los tallos, levantar los tubérculos y guardarlos durante el invierno en lugar seco y libre de heladas. En áreas templadas se pueden dejar los tubérculos en el suelo, pero si están plantados en suelos pesados pueden llegar a pudrirse.

Fuente: https://www.elblogdelatabla.com


  • Jardineros Profesionales



Los limoneros son árboles frutales que requieren de pocos cuidados. Sin embargo, para cultivar un limonero es necesario seguir ciertos consejos de jardinería para que se desarrollen las semillas y se puedan sembrar.


Cultivar un limonero

Para plantar un limonero hay que hacer que nuestras semillas germinen; para ello lo primero es que conservemos las semillas maduras de los limones que utilicemos. Es preciso que estén enteras y sin la sustancia gelosa que las cubre, así que debemos enjuagarlas primero bajo un chorro de agua. Esto impedirá que le salgan hongos y maten las plantas.

Las semillas se escurren un poco y se colocan en macetas o botes con tierra abonada y nueva. La tierra debe de estar húmeda pero no empapada, pues esto podría pudrir nuestras semillas, y la maceta debe tener un nivel de tierra centímetro y medio o dos centímetros por debajo de la orilla.


Clavaremos las semillas de limón una a una en la tierra a una profundidad de centímetro y medio. Algo muy importante es que sembremos nuestras semillas recién recolectadas pues de lo contrario no geminarán.

Hay que cubrirlas con piedritas o turba pequeña, y con papel filme o una bolsa plástica y las dejamos en un lugar tibio. Lo importante es que nuestras semillas tengan la temperatura ideal para germinar.


Cómo trasplantar un limonero

Es fundamental atender a los consejos para multiplicar plantas ya que así sabremos notar que empiezan a germinar cuando de entre las piedritas o la turba salgan pequeños brotes verdes. Este será el momento de quitarles el plástico y cambiarlas a un lugar donde les de mucha luz, ya que los limoneros son plantas que requieren mucha luz. No debemos olvidar que la tierra debe mantenerse húmeda, lo mejor es regarlas un poco cuando la tierra comience a secarse.


Lo mejor es que dejemos los brotes por dos meses en las macetas antes de trasplantarlos, en esta etapa son muy delicados y necesitan tiempo, agua y nutrientes para crecer. Cuando los brotes tengan dos meses o la fuerza suficiente para resistir un traslado a otra maceta podemos cambiarlos a una maceta más grande antes de pasarlos al jardín.


En esta etapa será necesario abonar la tierra seguido. Para eso es mejor usar abonos orgánicos como el humus de lombrices o la composta casera. Podemos mezclarlos con la tierra o mezclarlos con agua y regar la tierra con esto. No debemos de sobrecargar la tierra con fertilizantes, lo mejor es ponérselos cuando veamos que lo necesita.

Recuerda que para trasplantar el limonero directamente al jardín es preciso que primero lo dejemos crecer un muy buen tiempo para garantizar que la planta sobreviva al trasplante, y antes de hacer el cambio debemos abonar un poco la tierra del jardín.

  • Jardineros Profesionales



Cuando la humedad ambiental es alta sin duda tenemos un problema, ya no solo porque puede hacer que sintamos más frío o más calor independientemente de las temperaturas que haya, si no también porque puede suponer un riesgo para nuestra salud al aumentar la posibilidad de padecer enfermedades respiratorias como asma o bronquitis; y eso por no hablar de los daños que causa a la propia vivienda, que van desde unas "simples" pero bastante feas manchas negras en la pared, hasta olores desagradables o pintura caída.

Por suerte, hay una serie de plantas que absorben la humedad. No son la panacea, pero sí que es interesante cultivarlas para que el ambiente no sea tan húmedo.


Bromelia fasciata

La bromelia fasciata es una planta epífita que vive en Brasil, en la selva tropical. Su nombre científico es Aechmea fasciata, y desarrolla una roseta de hojas acintadas de color verde verde y blanquecino de cuyo centro brota una inflorescencia rosa en primavera-verano. Vive muy bien en ambientes húmedos, de hecho lo necesita, por lo que si en tu hogar la humedad es alta no dudes en hacerte con una para que te ayude a secar un poco el ambiente. Eso sí, ponla en una zona luminosa (pero sin luz directa), y en una maceta con corteza de pino, pómice o similares.


Clavel del aire

El clavel del aire es un tipo de bromelia cuyo nombre científico es Tillandsia aeranthos. Es una planta epífita que vive en los bosques tropicales de América. A través de sus hojas absorbe la humedad y los nutrientes que necesita, gracias a una estructuras llamadas tricomas. Estos recubren toda la superficie de la hoja, por lo que le resulta muy sencillo conseguir lo que necesita del ambiente. Además, no necesita tierra: puedes cultivarla en un terrario, o en un recipiente con corteza de pino o pómice, y pulverizarla con agua blanda de vez en cuando.


Cinta

La cinta o malamadre es una planta herbácea que crece hasta los 30-35 centímetros de altura muy cultivada en interior. Su nombre científico es Chlorophytum comosum y es nativa de Sudáfrica. Tiene unas características hojas acintadas, de color verde o variegado. Aparte de absorber la humedad, también es una de las plantas que elimina el formaldehído, que es una sustancia que en niveles altos puede tener efectos muy molestos, como ojos llorosos, irritación de la piel, tos o sibilancias. Por eso, no dudes en decorar tu hogar con ella.


Dendrobium

Todas las orquídeas absorben la humedad del aire, especialmente las epífitas que son las que crecen son ramas, y las litófitas que lo hacen sobre piedras o rocas. Pero no todas son fáciles de mantener. Por eso, te aconsejamos el Dendrobium, que vive en el Sureste de Asia. Sus flores brotan en primavera y puede producirlas hasta por seis meses. Necesita mucha luz, pero nunca directa. Ponla en una maceta de plástico transparente con sustrato para orquídeas, y riégala con agua blanda.


Helecho serrucho

Si te gustan los helechos puedes considerarte afortunado/a, pues ellos son muy buenos absorbiendo la humedad. Por ser uno de los más fáciles de conseguir y de cultivar te recomendamos el helecho serrucho, cuyo nombre científico es Nephrolepis cordifolia. Es natural de México, y tiene frondes (hojas) linear-elípticas, y de color verde. Crece hasta los 40-50 centímetros de altura. No florece, y es una de las plantas que mejor se adapta al interior del hogar ya que sus necesidades de luz no son altas.


Hiedra

La hiedra es una planta trepadora perenne con hojas verdes o variegadas dependiendo de la variedad cuyo nombre científico es Hedera helix. Es originaria de los bosques húmedos de Eurasia y del norte de África. Crece muy rápido, pero es precisamente por eso por lo que es interesante tenerla dentro de casa, ya sea en macetas colgantes, o sujetándola en la pared (por ejemplo, en los marcos de una puerta, o en algún arco). No necesita que le dé la luz de manera directa, y tampoco que se riegue de manera seguida. Además, soporta el frío.


Lirio de la paz

El lirio de la paz, cuyo nombre científico es Spathiphyllum wallisii, es una bonita planta herbácea oriunda de las selvas tropicales de Centroamérica que crece hasta los 40-50 centímetros de altura. Sus hojas son de color verde oscuro, el cual contrasta con el blanco de sus inflorescencias cuando florece. Para poder vivir necesita luz, pero no demasiada: puedes tenerla en el salón si lo deseas, o en la entrada de casa. Riégalo de vez en cuando, procurando que la tierra no permanezca seca mucho tiempo, y así conseguirás respirar un aire mucho más limpio, puesto que elimina muchas sustancias nocivas como el benceno o la acetona.


Palmera de salón

La palmera de salón es una planta que crece en México, en las selvas, y siempre en sombra, por lo que su cultivo en interior es bastante sencillo. Su nombre científico es Chamaedorea elegans, y es una especie de un solo tronco (aunque se venden en macetas con múltiples plantines) muy delgado con hojas pinnadas. Solo crece hasta los 2 metros de altura, así que se puede tener en maceta durante toda su vida. Aléjala de la luz directa y de las corrientes de aire, y dale un riego moderado.


Fuente y fotografía: https://www.jardineriaon.com/

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